Sobre mí

           Mi nombre es Gustau Donat Pons. Vivo en Valencia. Desde muy pronto mostré inquietudes por el dibujo y la lectura. Me licencié en Bellas Artes y posteriormente en Filosofía. He dedicado varios años a la enseñanza en Educación Secundaria Obligatoria, así como a impartir clases de pintura en diversos talleres. De forma progresiva y casi sin darme cuenta acabo dedicándome de manera profesional al ejercicio de la pintura y, sobre todo, de la pintura de camisetas y abanicos (abanicosdeautor.es).

          Cada camiseta es tratada como si fuese un lienzo o un papel, pero con la diferencia de que aquella combina a la perfección la función práctica y la estética. En definitiva, cada prenda es tratada como una obra de arte, pero con la ventaja de que la camiseta no permanece recluida e inmóvil colgada en el muro de una sala. La camiseta entendida como objeto de contemplación, como obra de arte, al tiempo que como objeto de uso práctico. Por esta razón podrás ver que en la mayoría de las piezas no trato de esconder el hecho de que estén pintadas a mano ni de imitar un acabado industrial: me gustan las `imperfecciones' de las pinceladas. Mis camisetas están pintadas desde otra mirada: trato de dejar al margen la visión acostumbrada a la perfección de lo fabricado en serie y mecánicamente, y disfrutar del hecho pictórico, de su materialidad y de su factura manual.

           Algunas personas, al no estar habituadas al uso de ropa pintada a mano, me preguntan, como es lógico, por la resistencia de la pintura sobre la prenda. Pero este aspecto no debe suponer ningún problema a la hora de decidirse: se trata de pintura textil especial para tejido y resistente a los lavados en lavadora. Lo que yo suelo aconsejar es que, al tratarse de un producto artesanal, si lo que deseas es que te dure largo tiempo, sigas unos sencillos pasos, los mismos que seguirías para cualquier prenda de algodón estampada, como es lavar la prenda del revés y no a más de 30º (mejor si se hace a mano), y plancharla del revés y sin vapor. Tan sencillo como eso. Así que desearía que el hecho de que las prendas estén pintadas a mano no supusiera ningún impedimento a la hora de decidiros: más bien al contrario, porque ese aspecto es el que las convierte en especiales en comparación con las estampadas mecánicamente. Piensa que se trata de pequeñas obras de arte que, en vez de estar pintadas sobre un papel o un lienzo colgados en la pared de una sala, sirven para vestirse y salir a la calle. 

Gustau Donat